Crítica: Peaky Blinders The Immortal Man (2026)

Peaky Blinders The Immortal Man - poster

Peaky Blinders The Immortal Man no es lo que muchos esperaban. Es algo mejor y algo distinto al mismo tiempo.

La serie terminó su sexta temporada en 2022 con un final que dividió a la audiencia — demasiado abierto para algunos, demasiado cerrado para otros. La promesa de una película que completara el arco de Tommy Shelby llevó cuatro años en concretarse.

Cuando una serie hace el salto al formato película tiene que responder algo antes de empezar: ¿esto es para los fans o para todos?

Las que intentan ser para todos suelen no ser del todo para nadie; agregan contexto explicativo que aburre a quien ya conoce la historia y aun así no alcanzan a meter de lleno a quien llega sin bagaje. Las que son abiertamente para los fans arriesgan quedarse en el nicho y no trascender.

The Immortal Man tomó una decisión interesante: no es exactamente ninguna de las dos. Es una película que puede verse sin haber visto la serie (la historia es suficientemente autocontenida para seguirse) pero que tiene un peso emocional completamente diferente para quien conoce a Tommy Shelby desde el principio. Para el que llega sin contexto es una película de gángsters correcta y para nada ambiciosa en lo que cuenta. Para el que viene de seis temporadas, es el cierre que el personaje merecía.

Esa tierra de nadie es a la vez la decisión más honesta y la más arriesgada de la película.


Tommy Shelby (Cillian Murphy) reaparece en un contexto que la película establece con moderación, no necesitás saber exactamente dónde quedó la historia para entender dónde está Tommy ahora. Lo que importa es que está solo, que carga con algo que no termina de soltar, y que la llegada de su hijo (Barry Keoghan) va a forzar un reencuentro que ninguno de los dos buscaba del todo.

Peaky Blinders The Immortal Man screen 02 Netflix 2026

En paralelo, Tim Roth como villano mueve las piezas de una amenaza que involucra nazis, dinero y la clase de violencia organizada que Tommy conoce mejor que nadie.

Rebecca Ferguson aparece como el interés romántico; el último, sugiere la película, de una vida que tuvo demasiados y que Tommy mismo confiesa que lleva mucho tiempo sin tener.

La estructura es limpia. Los personajes nuevos no invaden. La acción es espectacular cuando aparece y medidísima en frecuencia. Todo está al servicio de una sola cosa: llegar al tercer acto con Tommy Shelby listo para lo que viene.


Hay actores que envejecen con sus personajes y actores que envejecen con sus personajes de verdad. Murphy pertenece a la segunda categoría.

Peaky Blinders The Immortal Man screen 03 Netflix 2026

El Tommy Shelby de The Immortal Man no tiene nada forzado. No hay maquillaje obvio ni gestualidad calculada para parecer más viejo. Es simplemente un hombre que cargó demasiado durante demasiado tiempo y que lo lleva en el cuerpo con una naturalidad que desarma.

Lo que hace Murphy en esta película es contención absoluta, cada gesto mínimo carga con el peso de seis temporadas sin que sea necesario verlas para sentirlo. Si las viste, sabés exactamente de dónde viene cada silencio. Si no las viste, igual sentís que este hombre tiene una historia larga y pesada detrás.

Es la actuación más sólida de su carrera en este personaje, precisamente porque parece que no está actuando.


Barry Keoghan es uno de esos actores que no tiene velocidad crucero, o está encendido o apagado, sin términos medios. En The Immortal Man está encendido desde el primer plano y no afloja, y eso le viene bien a una historia que eligió la sobriedad para ser contada.

Peaky Blinders The Immortal Man screen 05 Netflix 2026

Su personaje arranca como una amenaza (un hijo que creció sin padre y que carga esa ausencia como una herida abierta) y va mutando a lo largo de la película hacia algo más frágil y más interesante. El momento en que el personaje se quiebra (sin revelar el contexto exacto) es la mejor escena de Keoghan en años: alguien que pasó de ser un rebelde despiadado a quedar completamente desvalido y arrepentido, sin que el cambio se sienta abrupto.

Es exactamente lo que se esperaba de él. A veces lo predecible es predecible porque es lo correcto.


Tim Roth abre la película con una secuencia que establece inmediatamente que no va a haber zona de confort, en medio del tráfico de papel moneda, una bomba, un centenar de mujeres muertas en una fábrica. Pura intensidad desde el minuto cero.

Peaky Blinders The Immortal Man screen 03 Netflix 2026

Como villano a lo largo de la película es funcional. Cumple. No llega al nivel de los grandes antagonistas de la serie (no tiene la presencia operística de un Luca Changretta ni la frialdad ideológica de un Oswald Mosley) pero tampoco lo necesita. La película no es sobre el villano, es sobre Tommy. Roth entiende ese rol y lo ejecuta sin intentar robarse escenas que no le corresponden.

En una película más ambiciosa en su elenco podría haber sido más. En esta película es exactamente lo que tiene que ser.


El personaje de Rebecca Ferguson podría no estar. La película funcionaría igual sin él en términos de trama.

Peaky Blinders The Immortal Man - screen 01

Pero está ahí por una razón específica y Tommy mismo la dice en voz alta: lleva mucho tiempo sin estar con una mujer. No es un interés romántico en el sentido convencional; es la última concesión al placer de estar vivo antes de lo que viene. Ferguson lo hace con la elegancia que tiene en todo lo que hace y el personaje no invade ni distrae. Entra, cumple su función narrativa y se va.

Es un lujo que la película se permite porque puede permitírselo. Y en el contexto del cierre que se está construyendo, tiene más sentido del que parece a primera vista.


The Immortal Man podría haber sido muchas cosas que eligió no ser.

Podría haber sido un despliegue de elenco; traer de vuelta a todos los personajes de la serie para una reunión de fanservice. No lo hizo. Los personajes nuevos son pocos y ninguno compite con Tommy por el centro de la historia.

Podría haber sido espectacular en el sentido de las grandes temporadas — Birmingham, conspiraciones que abarcan medio continente, política y crimen entrelazados en estructuras narrativas complejas. No lo hizo. La acción es precisa y medidísima, usada solo cuando suma.

Podría haber cerrado tramas pendientes de la serie. No lo hizo — o al menos no todas. Es un cierre de personaje, no de universo.

Cada una de esas decisiones es una renuncia deliberada. Y cada una es correcta para lo que la película quiere ser.


No voy a describir el cierre en detalle porque es la razón de existir de la película y llegar sin saberlo es parte de la experiencia.

Peaky Blinders The Immortal Man screen 06 Netflix 2026

Lo que sí puedo decir es que la última escena entre Tommy y su hijo — y la última línea que Tommy dice antes de irse — es la imagen más honesta y más brutal que la franquicia produjo en toda su historia. No hay música dramática. No hay primer plano de épica. Es un abrazo y una frase.

«Ya me está pesando la corona.»

Tommy Shelby no termina vencido ni victorioso. Termina cansado. Y ese cansancio, después de todo lo que vimos, es la única conclusión que tiene sentido.


Para los fans de la serie que están dispuestos a aceptar que esto es otra cosa — más pequeña, más íntima, más enfocada. Si llegás esperando el despliegue de las mejores temporadas, vas a quedar con la sensación de que faltó algo. Si llegás dispuesto a despedirte de Tommy Shelby, vas a encontrar exactamente eso.

Para quien nunca vio la serie: es una película de gángsters correcta con buenas actuaciones y un tercer acto sólido. Entretiene. Pero el peso emocional del cierre no va a llegar de la misma manera — y ese peso es la razón por la que vale la pena verla.

The Immortal Man es la película que Peaky Blinders merecía como despedida. Quizás no sea la más grandilocuente o espectacular, pero sin dudas es la más honesta que podíamos esperar.


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